La SETSI ha cerrado muchos teléfonos de prefijo 905 por incumplidores, pero los usuarios de esos números no se verán resarcidos por los perjuicios padecidos.
La noticia, escuchada en la radio, hablaba de miles de números telefónicos de prefijo 905 que la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información (SETSI) había retirado por incumplir el código de conducta de estos servicios. La cifra exacta y el porcentaje de los retirados sobre los denunciados no dejan de ser meros elementos que le dan a la noticia mayor o menor fuerza mediática. El problema para los usuarios del servicio telefónico es que esos servicios nunca deberían haber sido ofrecidos y, por lo tanto, no deberían haber generado ninguna obligación económica. En la OCU sabemos bien de los muchos abusos que se cometen en el ámbito de la telefonía (tanto móvil como fija) y sabemos bien que, en el caso que nos ocupa, nadie va a devolver a los llamantes el importe de estas llamadas que ha lucrado tanto a las empresas incumplidoras como a los operadores y, ¿por qué no decirlo?, a las arcas de Hacienda. Por eso, al hilo de esta noticia, cabe una doble llamada: a quienes tienen obligación de controlar, para que se tomen en serio su obligación de protección a los usuarios; a los usuarios para que piensen sobre los riesgos de hacer llamadas a esos números y, en cualquier caso, para que consideren la oportunidad (y conveniencia) de solicitar a su operador la desconexión de su teléfono de este tipo de servicios de prefijo 905.