E
n la última reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de la Salud ha decidido establecer la obligación de que los médicos prescriban los medicamentos por principio activo y no por su marca comercial. Desde la OCU hemos saludado esta medida con optimismo. Queda camino por recorrer, pero es un buen primer paso.
Desde hace ya muchos años, desde la OCU venimos pidiendo que se hiciera realidad esta medida, muchas veces amagada pero sin llegar a fijarla como obligatoria. Ahora habrá que recetar por principio activo que es lo que realmente cura con lo cual se da un importante espaldarazo a los medicamentos genéricos. Pendiente de conocer el alcance de esta medida (y otras complementarias), desde la OCU hemos saludado con optimismo esta decisión, convencidos como estamos de su impacto real sobre el gasto sanitario sin que perdamos un ápice en la eficacia de los medicamentos puestos a nuestra disposición. Sabemos que aún queda camino por recorrer. Primero para que los profesionales decidan apostar claramente por este sistema de precripción; una encuesta que acabamos de hacer y cuyos resultados completos publicaremos en nuestro próximo número de OCU Salud pone de manifiesto que, tanto en la sanidad pública como en la privada, aún no llegamos al 50% de médicos que prescriben por principio activo (con una mayor distancia entre los de la sanidad privada). Se pretende con ello, un importante ahorro en el gasto sanitario a cargo de la Seguridad Social, más de 2.000 millones de euros. Pero también para que los usuarios del sistema sanitario seamos conscientes de que la bioequivalencia de los medicamentos de marca y los genéricos hacen que la eficacia de los dos tipos sea la misma. En la OCU hemos hecho una apuesta clara por los genéricos y, por lo tanto, la prescripción por principio activo, algo que ya han impuesto algunas Comunidades Autonómicas. Pero ahora la imposisición de esta práctica en todo el sistema sanitario español es una muy buena noticia. Lo malo es que las primeras reacciones conocidas de laboratorios y colegios de médicos no permiten ser muy optimistas con relación a su implantación pacífica. Sin embargo, desde aquí no puedo sino animar, en nombre de los consumidores, a las autoridades sanitarias a mantenerse firmes en los acuerdos tomados en el Consejo Interterritorial. Nuestra salud y nuestros bolsillos lo agradecerán, sin duda.
Galeno
2-08-2011 a las 2:12 pm
Me parece fantastica la opinion de la ocu y en general de apoyar la prescripción por principio activo, no hay recursos para Sanidad, si para aeropuertos en Ciudad Real o paradas de ave en cada pequeña población (no quiero pensar que era por las comisiones, no soy tan “malo”). A corto plazo el ahorro será muy alto pues tendremos las moléculas farmacológicas de uso habitual a precio cada vez más bajo y cada vez de menor calidad…Algunos de los genéricos se elaboran por laboratorios con “ningún control de calidad” que se limitan a traer la materia prima de china donde pasan el “control de bioequivalencia” y con esa documentación y se limitan a envasar aquí y vender barato. Los psiquiatras se quejan reiteradamente de la descompensación de pacientes psiquiatricos estables durante años con la marca al cambiarlos a genéricos, los cardiologos tienen sospechas de muertes súbitas en pacientes estables al cambiar el clopidogrel por un genérico, por favor pregunteles…. Por cierto porqué no se cuenta que al vencer la patente la marca baja el precio a “referencia” es decir al mismo que paga el sistema de salud por el genérico para poder estar financiado. Solo que los genéricos hacen agresivos descuentos sobre este precio en farmacias y la diferencia va a el bolsillo del farmaceútico, no al sistema de salud, que paga el precio de referencia, el mismo a marca y genérico y que baja cada año. Cuando desaparece la rentabilidad, las empresas imnovadoras desparecen del pais (o algún autónomo o negocio puede sobrevivir vendiendo cada año los mismos productos con bajadas de precios acumuladas año tras año…). En el corto plazo será todo fantástico y todos tomaremos genérico “chinos” mucho más baratos, aunque su eficacia no sea igual… (que importa el nivel de calidad en la atención). A medio plazo, poco a poco las multinacionales, las que investigan fármacos punteros que curan el cancer el doble mejor que hace 10 años o tienen tratamientos para la esclerósis múltiple, el parkinson etc no estarán aquí, ni lanzaran los avances fruto de su investigación (e inversión claro…) en España, pero si en Francia o Alemania donde se respeta la compentencia entre marca y genérico a un precio de referencia… y cuando mi madre, padre o yo mismo necesitemos uno de esos tratamientos para salvar la vida, nos mandarán a casa a morir plácidamente con la morfina “genérica”… aunque probablemente la familia de la señora Pajin tendrá los recursos para tratarse en Francia o en EEUU. Porqué nadie hace nunca esta reflexión?