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a Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje (FER) y un SIG, Ecotic han reaccionado ante nuestro comunicado sin cuestionar mínimamente nuestra denuncia (no tenían, por otro lado, otra respuesta razonable dada la contundencia de la prueba (ver en http://www.ocu.org/residuos/reciclaje-de-aparatos-tu-dinero-a-la-basura-s552634.htm/). Sin embargo lo han hecho como si la cuestión no fuera con ellos. Nada que ver con lo que hemos podido comprobar. Cuando un tema es tan grave, si ya lo sabían, no debían ni una ni otro haber esperado a nuestro análisis. Y, con un poco de vergüenza torera quizás deberían explicar qué se ha hecho con los alrededor de 200 millones que los consumidores pagamos por una tarea que no se hace.
La FER exige que se adopten medidas para combatir las irregularidades en los puntos limpios y canales de recogida, con motivo de la publicación del estudio sobre la recogida y gestión de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) y Ecotic habla de la limitada capacidad de control de las SIG. En ambos casos, como si el problema que hemos denunciado no fuera con ellos. Lamentablemente, no es así. Porque, en teoría, la Federación agrupa a las empresas que deben llevar a cabo el reciclado. Es posible no estén escasos de medios para conocer la realidad de lo que sucede en nuestro país con el reciclado de los RAEE. Posiblemente sus empresas no tengan que dedicar esfuerzos para seguir su ruta desde que sale de las manos de los consumidores (que al comprarlo ya han pagado por su reciclado). Si no han hecho nada, que vengan ahora exigiendo que se combata de "forma tajante" el intrusismo, así como la clausura de las plantas ilegales que proliferan en toda España, resulta un poco grotesco, ¿no os parece?. ¿No tienen nada que decir sobre las actuaciones que han quedado de manifiesto en nuestro estudio? ¿Han tenido que esperar a sus conclusiones para poner de manifiesto la triste realidad del no-reciclado de la mayoría de los aparatos eléctricos y electrónicos en nuestro país? ¿Qué tipo de relación mantienen con los establecimientos y las administraciones que permiten que los aparatos lleguen a chatarrerías y descampados para ser destruidos sin tener en cuenta mínimamente el impacto sobre el medio ambiente? ¿De verdad creen que los consumidores podemos aceptar, simplemente, que se laven las manos y le echen la culpa a la existencia del intrusismo, así, sin más? Por otro lado, los SIG, financiados por los propios fabricantes que son los que cobran en sus facturas cantidades suculentas por el reciclado, realmente, ¿no pueden hacer nada por controlar lo que sucede con los aparatos que deben reciclarse? ¿No son ellos los que, muchas veces deben recibir de los fabricantes que están integrados en los SIG esos aparatos? ¿Qué hacen para cumplir con su misión? ¿Tiene algo que ver el que sean entidades "sin ánimo de lucro" para que no hagan lo que deben hacer? ¿No debían haber puesto ya el grito en el cielo hace tiempo si en verdad no les dejan “controlar el correcto flujo del reciclaje”? Demasiada dejación de funciones como para que sea suficiente para descargar sus responsabilidades en esa especie de maestro armero que se han inventado. Esperemos ahora que la Fiscalía que ha abierto ya las actuaciones pertinentes concluya, cuanto antes, poniendo, al menos un poquito, las cosas en su sitio… aunque mucho nos tememos que, como casi siempre, los consumidores no nos veremos resarcidos por el evidente perjuicio que estamos padeciendo.
La gestión de los residuos electrónicos requiere medidas urgentes
Joan Riba, Director General de Fundación ECOTIC
Los medios de comunicación se han hecho eco a lo largo de las últimas horas del informe que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha hecho público, y que recoge los resultados de una investigación realizada mediante localizadores GPS colocados en residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) procedentes de distintos puntos de recogida. Los resultados de la investigación apuntan que un elevado porcentaje de los residuos marcados no eran canalizados de forma adecuada para proceder a su correcto tratamiento.
Queremos expresar nuestro apoyo a iniciativas que buscan denunciar las irregularidades en la gestión de los RAEE y proteger los derechos de los consumidores. Fundación ECOTIC, como Sistema Integrado de Gestión (SIG), es una entidad autorizada para organizar la recogida y el transporte de estos residuos hacia los centros donde puedan descontaminarse y recibir un adecuado tratamiento. Como bien apunta la OCU, las empresas productoras traspasan a los SIG la responsabilidad sobre el reciclaje de los residuos, financiando dicha gestión en función de las cantidades de aparatos puestas por ellos en el mercado. Los costes repercutidos por la Fundación a los productores son los realmente soportados en la gestión de los residuos, de modo que no tenemos afán de lucro en el desempeño de nuestra actividad.
Desde nuestra posición como SIG queremos informar a la sociedad de que nuestra capacidad para controlar el correcto flujo del reciclaje es limitada. Nosotros somos responsables de realizar las recogidas en puntos limpios, empresas y centros de la distribución que así nos lo solicitan, y asegurar que reciban el tratamiento adecuado canalizándolos hacia plantas autorizadas para su gestión.
Por otra parte, en Fundación ECOTIC exigimos a nuestros proveedores auditorías periódicas, con las que controlamos los procesos utilizados y las cantidades gestionadas, y establecemos sistemas orientados a optimizar la trazabilidad de los residuos. Pero somos conscientes de la existencia de flujos paralelos que escapan a nuestro control, y que hemos venido denunciando en repetidas ocasiones desde hace más de un año. Si a los productores se les exige la gestión y financiación de los residuos, la legislación debe garantizarles el acceso a los mismos sin tener que pagar peajes, de modo que puedan cumplir con sus obligaciones legales.
El gran problema presente y futuro que afronta el reciclaje de los RAEE son las fugas de los canales establecidos a tal efecto. La intrusión de empresas gestoras sin autorización, que adquieren los electrodomésticos obsoletos de forma irregular para recuperar materiales que pueden alcanzar cierto valor económico en mercados secundarios, como pueden ser el cobre u otros metales, tiene como resultado que los RAEE escapen a los canales establecidos y sean tratados de forma inadecuada, con los consiguientes riesgos para el medio ambiente y la salud de las personas.
Por ello desde Fundación ECOTIC, como agentes clave del proceso, reclamamos un papel más activo en el diseño e implementación de sistemas más eficientes, como puede ser en la definición de los Planes Renove impulsados por las distintas Comunidades Autónomas. Elevamos a las autoridades competentes nuestra petición para mejorar los sistemas de información y control del flujo de los residuos, y tendemos la mano al diálogo con todos los actores implicados en el reciclaje de los RAEE en la definición de dichos sistemas.
Desgraciadamente, en los últimos meses en ya demasiadas ocasiones hemos tenido que asistir a episodios como el acontecido en Madrid respecto al reciclaje ilegal de frigoríficos o, como en la ocasión que nos ocupa, la gestión ilegal de otros electrodomésticos que denuncia el informe de la OCU. Hemos establecido contacto con dicha entidad para poder disponer de más datos sobre lo acontecido, analizarlos y tomar las medidas oportunas para corregir los aspectos que sean necesarios, a fin de colaborar en todo lo que esté en nuestra mano para que no se vuelvan a producir episodios como el que nos ocupa.
Porque este tipo de sucesos no hacen más que comprometer la sostenibilidad de nuestra economía y nuestro medio ambiente, algo que es patrimonio de todos y cada uno de nosotros.
Estimado Sr. Mújica, como bien comenta en su entrada del Blog, desde la Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje, patronal que representa a los recicladores españoles de diversos bienes fuera de uso, entre otros los RAEEs, no ponemos en duda los resultados de su análisis. No es cuestión de vergüenza torera como comenta sino de reconocer una labor de investigación y denuncia llevada a cabo por la OCU con gran esmero y dedicación.
El hecho de que ustedes hayan puesto el dedo sobre la yaga, no quiere decir que la yaga no sea nueva ni que no se haya puesto ya muchas (quizás demasiadas) veces el dedo sobre esa misma yaga por parte de otras personas o entidades. No hemos esperado a su análisis, como comenta. Hace ya años, como de hecho FER reflejaba en su nota, se ha venido denunciando el intrusismo y la proliferación de plantas de reciclaje que de forma ilegal se montan en diversas zonas de nuestra geografía nacional sin que las autoridades competentes (en este caso las Comunidades Autónomas) tomen cartas efectivas en el asunto. Como ya mencionábamos los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado suelen actuar con diligencia y rapidez cuando les llega una de las frecuentes denuncias que FER interpone por la operación ilegal y ausente de autorización alguna. Desgraciadamente una vez que estas denuncias son tramitadas se pasan al órgano competente el cual por saturación o falta de recursos no acaba de completar los procesos sancionadores con lo que los operadores ilegales pueden actuar a sus anchas durante largo tiempo.
Por otro lado, y en lo tocante a los 200 millones de euros a los que hace referencia, que se han cobrado a los ciudadanos en forma de ecotasa por parte de los fabricantes de electrodomésticos, también nosotros nos preguntamos a dónde han ido a parar, ya que puedo asegurarle que, a potenciar nuestras plantas de reciclaje y los sistemas de recogida y gestión, no.
Señor Mújica, no tiramos balones fuera, al menos nosotros no, simplemente los ponemos en el tejado que corresponde. Pregúntese quién cobra la ecotasa, quién es el responsable legal de que se lleve a cabo un reciclaje efectivo y quién es quien puede dotar de fondos a los Sistemas Integrados de Gestión (SIG) para que puedan llevar a cabo su labor…
Pregúntese del mismo modo, quién tiene la competencia sancionadora, quién autoriza a las plantas a reciclar y quien puede cerrar las campas ilegales que operan sin autorización alguna y con total impunidad…
…¡Pués eso! A cada uno lo suyo.
Actualmente Iberdrola, “la empresa verde”, está cambiando los contadores de la luz antiguos por otros digitales.
Mientras el gobierno hace publicidad para que no gastemos luz, se diseñan nuevos contadores de luz que convierten un cuarto de contadores en una discoteca, entre luces rojas y verdes, fijas y parpadeantes en millones de contadores.
Pero el motivo de este comentario es debido a algo que me dijo uno de los instaladores; Al preguntarle donde llevaban los contadores viejos me comentó que los tiraban al contenedor de basura. Millones de contenedores van a parar a los contenedores de basura de las ciudades sin un sistema previamente diseñado de reciclaje por parte de la empresa. Sería conveniente investigar si esto es así realmente, porque me parece una auténtica barbaridad.