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stoy viendo un debate en televisión en el que se está planteando una polémica que suena a rancia por lo reiterada: comprar o alquilar un piso. Y en ese contexto el abaratamiento de algunas viviendas que la últimas medidas anunciadas del gobierno traen consigo. Y digo de algunas porque la bajada sólo afectará a los pisos que tienen los bancos. Y eso, nos parece mal...
Las cifras de pisos vacíos, nuevos y en construcción suelen ser masivas... y vergonzantes. Y tan indignantes como esas cifras son los argumentos que estoy escuchand para no poner los pisos en alquiler. Y me encuentro con que, al final, siempre nos topamos con los intereses de los bancos y las cajas de ahorro. Unos intereses que las últimas medidas anunciadas el viernes pasado parecen proteger. Porque resulta que el abaratamiento de los precios de los pisos se fija sólo para el enorme parque de viviendas que los bancos tienen en propiedad, que los podrán vender a precios todavía demasiado altos. Con ello, y lo hemos dicho ya en público, se pretende potenciar su venta pero también se introduce un elemento distorsionador en la venta de los pisos y se genera una situación injusta de cara a la competencia ya que la venta libre de pisos va a orientarse hacia los pisos "de los bancos", generando competencia desleal frente a otros actores del mercado inmobiliario. Porque lo que es bastante probable es que esos bancos y cajas de ahorro no concedan las hipotecas que van a permitir pagar el precio de los pisos, incluso los "suyos", salvo que el hipotecado acepte una vinculación con la entidad que, en ocasiones, van más allá de la legalidad (apertura de cuenta, domiciliación de nómina, tarjetas, seguro de vida y del hogar...). Ya no basta con hacer frente puntualmente a los pagos; ahora se pretende más: la dependencia de la hipoteca de la relación que se acepte con la entidad. Si a esto añadimos la promesa de mantener la desgravación fiscal por compra de vivienda, no podemos felicitarnos por las primeras medidas que en este ámbito está tomando el gobierno. Por lo que se ve, tendremos que seguir esperando un verdadero Plan de Vivienda que incluya tanto la compra como el alquiler y que contemple ayudas a ambas opciones. Porque no es de recibo que todas las ayudas públicas vayan orientadas a la compra y no al alquiler (salvo muy honrosas excepciones bien localizadas). Porque no es de recibo que se acepte, sin más, la realidad que las encuestas ponen de manifiesto: más de 8 de cada 10 ciudadanos preferimos comprar antes que alquilar. Porque una verdadera política de vivienda debería ir, no a poner parches, sino a crear las condiciones apropiadas para que el precio de los alquileres no genere la convicción de que no merece la pena esa opción y se prefiera intentar la compra. Sólo así, podremos hablar de que empieza a ser posible el derecho constitucional del acceso a la vivienda digna, un derecho que cada día parece estar alejado de los ciudadanos.
El precio de los alquileres de pisos, al menos en Madrid, están desorbitados. Conozco dos casos concretos de personas que viven en apartamentos de 45 y 50 m. y pagan respectivamente 750 y 800 Euros mes. Teniéndo en cuenta que hay salarios de 900 Euros y menores ¿no les parece que urge una regulación? Hablo de la Zona Norte, en concreto Alcobendas.
Un saludo