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añana es el día del consumidor. Muchos (algunos) actos tratarán de recordarlo. Y conviene hacerlo porque, precisamente, "un día de..." es siempre la prueba de que existen ámbitos donde todavía hay cosas por hacer. Pero hoy quiero aprovechar ese "día" para insistir en intentar dar respuesta a la pregunta que encabeza este comentario.
Porque es verdad que es necesario en un contexto en el que pretende asimilarse el concepto de "sin ánimo de lucro" al de la gratuidad. Y no es así. La OCU es una asociación de consumidores privada que consigue más del 95% de sus recursos del apoyo económico y emocional de las muchas familias que, en toda España, nos honran con su confianza. Por eso, esa asimilación es peligrosa. Como asociación sin ánimo de lucro, la OCU dedica hasta el último céntimo de sus posibles beneficios (cuando se producen) al desarrollo de los servicios que presta a sus socios y a todos los consumidores. Porque todos los profesionales que trabajamos en la OCU tenemos claro que, hagamos lo que hagamos, aún queda tarea por hacer y ámbitos en los que mejorar. No podemos quedarnos, por ejemplo, en la alta valoración de nuestras revistas o de nuestra asesoría (cercanas en ambos casos al 8 sobre 10); porque esa nota (que es promedio de la opinión de muchos) indica que todavía falta algo para la excelencia; que aún es posible mejorar y que hay socios o consumidores cuyas expectativas aún no hemos colmado. Y a ello queremos tender. Por eso, hoy, cuando se celebra el Día del Consumidor es una buena ocasión para decir lo que somos pero, sobre todo, para renovar nuestro compromiso con intentar cada día mejorar el servicio que damos a quienes hacen posible que la OCU exista. Por eso, cada mañana, acudimos a nuestros lugares de trabajo; por eso y porque soñamos con el día en que no haya quienes, fruto de una mala experiencia, real o vivida como tal, se vean impulsados a pensar que la OCU carece de sentido. Para nosotros lo tiene... y mucho. Pero lo importante es que también lo tenga para los consumidores.
Absolutamente de acuerdo.
De hecho, quería aprovechar esta vía para poner en vuestro conocimiento el surgimiento de una coriente que integra, según entiendo, buena parte de los principios por los que os movéis desde hace ya algún tiempo. Me refiero a que no vale todo como consumidor, hay que serlo responsablemente. En este sentido, aplaudo y valoro los artículos que ponen de relieve las condiciones en que se producen determinados bienes de consumo, así como la promoción del consumo local, y desde luego, el ser conscientes de la huella ecológica de cada una de nuestras decisiones. Os invito a que visitéis: http://www.economia-del-bien-comun.org/
Muchas gracias por todo. En estos días en que el consumidor está atacado por todas partes, que hay empresas que maltratan literalmente a sus clientes, es un alivio coger el teléfono o escribiros y contar con vuestro apoyo.
COMO ME DOI DE BAJA
A Hero,
Basta con una simple llamada o un correo electrónico que nos permita identificarte para tramitar la baja.
Creo que la OCU y sus revistas son muy importantes, especialmente en estos tiempos – por eso soy socio. Pero también creo que podéis mejorar vuestras ofertas, especialmente en tres campos: transparencia, servicio al cliente y precio. Por ejemplo, en la ultima ‘OCU-Compra Maestra’ (370, Mayo 2012) publicasteis un articulo sobre Ecoetiquetas. Pero no hay ninguna manera de comentarlo – no se sabe quien ha escrito este articulo (falta, como mínimo, un correo electrónico para contactar al autor) y tampoco tenéis un foro para discutirlo con vosotros y los otros socios. A mi, por ejemplo, me gustaría saber, si el papel de vuestras revistas tiene una de las etiquetas FSC o PEFC. Y si no, ¿por qué?
Otra cosa es que vuestras publicaciones no son baratas. ¿Por qué no incluis publicidad? Entiendo que no queréis publicidad pagada por fabricantes, pero ¿por qué no valdría un anuncio de Trafico (‘si bebes no conduzcas’) o de Amnistía Internacional contra la pena de muerte? Así podríais bajar los precios un poco.