L
a noticia me la dio mi mujer que la había oído por la radio. Con la contundencia e insistencia que me la dio no pude por menos que otorgarle el beneficio de la duda. Confirmada la noticia no pude sino darle la razón: Ryanair empezaba a cobrar a los viajeros procedentes de las Islas Baleares por cada ensaimada... no comprada en las tiendas del aeropuerto. Un nuevo abuso a añAdir al ya amplio catálogo de los que comete la compañía.
La imagen tan tradicional de los pasajeros cargados con sus torres (grandes o pequeñas, según) de ensaimadas corre riesgo de pasar a ser historia, al menos para quienes deban viajar con Ryanair... salvo que decidan adquirir tan rico producto en alguna de las tiendas situadas en los aeropuertos baleares. Se acabó, para ellos, hacerlo en esa tahona o pastelería que preparaba esas ensaimadas tan ricas (supongo que los faones también), perdida en una calleja de tal o tal ciudad o pueblo. Porque si quieren evitar la monstruosa "tasa" que ha impuesto la compañía no les va a quedar más remedio que dejar la compra para el último momento, ya en el aeropuerto y, por supuesto, sin olvidar de pedir el tique que, esta vez, además va a servir para demostrar dónde se ha adquirido el dulce. Porque, al menos, si se compra en el aeropuerto, esa "tasa" no se puede cobrar porque no sería legal, tal como advierte AENA. El abuso es evidente porque las "tasas" superar ampliamente el valor de la ensaimada que, por su forma, difícilmente va a encontrar cabida en una bolsa de mano. Y no sólo eso, también es posible que sea superior al precio del billete. Esto se viene a unir a una de las muchas prácticas abusivas puestas en marcha por esta compañía y que tantas quejas ha generado entre sus usuarios. Volar barato es, sin duda, una buena alternativa a considerar, siempre que luego por cualquier otro motivo no se incremente el precio que finalmente se acaba pagando. Porque valen lo mismo los euros del billete que los euros a abonar por emitirlo en la impresora de la compañía (absurdo pagar por la prueba del viaje que se compra) que los de una ensaimada no comprada en el aeropuerto. Uno se pregunta si AENA además de advertir que las ensaimadas compradas en sus aeropuertos pueden viajar sin pagar, no podría hacer algo más para corregir este abuso. Honestamente, yo pienso que sí.