P
ienso que hay cosas que mejor no saberlas porque si se saben pueden incrementar la ya de por sí dolorosa sensación de impotencia. Hoy me han pasado un documento en el que figura la amplísima nómina de ex políticos, que han ocupado lugares preeminentes en distintos ámbitos de gobierno y que han acabado ocupando puestos de "responsabilidad", muy bien remunerados, en compañías eléctricas y sectores anejos. Y empiezo a entender lo que suponía y que da título al artículo: "La dificultad de legislar con plena independencia sobre las compañías eléctricas".
Felipe González en Gas Natural-Fenosa y José María Aznar en Endesa dan "brillo" a la lista. Pero hay muchos más nombres "ilustres" en la casi treintena de personajes que ocupan ahora lugares importantes en alguna de las principales compañías energéticas (Endesa, Iberdrola, Gas Natural.Fenosa, Enel, Red Eléctrica Española, etc.). Nada de extraño tiene, pues, que algunas medidas que se toman con bombo y platillo y que, al final, redunda en perjuicio de los sufridos consumidores, repercutan, como dice el artículo, directamente en su beneficio. Por eso, es "comprensible" lo que dice el comentarista: "Todos los hechos vienen a hacer evidente que las eléctricas se ven favorecidas por la gran proximidad que existe entre las decisiones que toman los políticos que gobiernan y su interés". De ahí cómo las listas de nuevos directivos o asesores de las compañías energéticas terminan poblándose de antiguos políticos. ¿Una manera de agradecer servicios prestado? No puedo hacer tal afirmación por razones obvias. Pero qué duda cabe de que algo habría que hacer para que los que ven cómo su pecunio, cada día más escaso, sirve para alimentar las elevadas o elevadísimas cantidades que perciben los antiguos políticos (del color que sean porque en la relación que incluye el artículo hay ex de todos los colores políticos) no incrementen un poco más la impresión de que alguién les está mitiendo o, lo que es peor, tomádoles el pelo. Porque la ley española prohíbe a un alto cargo (y un presidente de gobierno o un ex minitro lo son) trabajar para una empresa privada durante los dos años siguientes al abandono de su puesto... a menos que se le autorice expresamente. Autorización que, por lo que parece, no resulta complicada de conseguir. Y mientras vemos como el recibo de la luz subre una y otra vez hasta límites muy difíciles de soportar porque las compañías eléctricas, que tienen euros para pagar cantidades importantes a quienes nos gobernaron o tuvieron responsabilidades políticas, tienen que hacer frente al ya famoso déficit tarifario, aprobado por quienes ahora les aconsejan. ¿Sabrán algo estos ex politicos de lo que se le exigía a la mujer del César?.
Y viendo la excelente gestión que los políticos han llevado a cabo en las Cajas de Ahorros, por ejemplo, entonces más nos vale ir comprando velas.