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na breve nota de "una vecina" lanza al aire la pregunta de "¿Quién tiene interés en poner mal a Cartagena?", como consecuencia de la publicación que apareció en nuestra revista OCU-Compra Maestra. Estuve tentado en contestar a la pregunta, pero no lo hice. Una carta, sobre el mismo tema, aparecido en un periódico de la capital murciana me ha animado a hacerlo.
El motivo era una encuesta sobre calidad de vida en 30 ciudades españolas. Como bien se dice en la carta de la lectora, la OCU poco o nada ha hecho a la hora de sacar conclusiones. Se ha limitado a recoger las opiniones de los cartageneros acerca del sentimiento de seguridad o inseguridad que viven (uno de los once criterios encuestados) y relacionarlas con lo que opinan el resto de ciudadanos de las 30 ciudades recogidas en el estudio. Y en eso, sí debo agradecer al autor de la carta la confianza que manifiesta en la OCU. Ciertamente debo confesar que también yo he tenido que echar mano del último censo para determinar el número de habitantes de Cartagena, tan próximo al del Badalona con la que mi compañero la comparó en el dato de ese criterio. Porque dada su situación, tan cerca de la capital, pensaba en un número mayor de habitantes. En su defensa debo decir que no siempre, en una entrevista, tenemos frescos todos los datos y, a veces, se cometen equivocaciones que saltan a la vista para quienes están en el tema, aunque en este caso el error estuvo en el adjetivo. Digamos, pues, en honor a la verdad que Cartagena y Badalona tiene un número muy similar de habitantes (más de 210.000). Pero el verdadero mensaje (y éste ha sido bien interpretado por el autor de la carta) es que tanto los habitantes de una como de otra ciudad (bueno, sus responsables políticos) tienen tarea en esta materia de seguridad ciudadana. ¡Ah y que, desde luego, la OCU no se ha inventado las conclusiones del estudio ni "ha dado mala imagen" de Cartagena! Han sido sus propios ciudadanos quienes entienden que hay ámbitos a mejorar en lo que a seguridad se refiere. Ése, y no otro, es el sentido de nuestras encuestas.