En su momento fue objeto de análisis por nuestros técnicos. Se trata de un zumo con una fuerte promoción en determinados establecimientos a cuyos encantos conviene resistir. Y la razón es clara.
Está de moda y lo ofrecen casi como panacea universal. De alguna forma han de justificar su elevadísimo precio. Sin embargo, para nosotros no deja de ser más que un nuevo producto-milagro, con todos los elementos que los definen (hasta referencias a pueblos más o menos primitivos habitantes de Polinesia). Un litro de zumo de noni, una fruta cuya nombre en latín no es mucho más atractivo (Morinda citrifolia) cuesta en el entorno de los 30 euros, sí, de 5.000 de las antiguas pesetas. Y claro para venderlo hay que hacerlo insistiendo en sus beneficios para la salud. ¿Qué no seremos capaces de hacer por ella? Por supuesto que no vamos a cuestionar su seguridad. No es ese su problema. Pero si leéis el breve en el que nos referimos a él, poco más podemos añadir acerca de la absurdo de tomar un zumo de un sabor tan raro que hay que dulcificarlo con jarabes, más pobre que el zumo de naranja y que debe beberse en pequeñas dosis, casi como si fuera un medicamento (algo así como un cuarto de vaso normal cada día), quizás, aunque no lo digan por el precio. Eso sí, lo venden como fuente de manganeso y hablan de su importancia en nuestra dieta en cantidades muy pequeñas. Pero es que fuentes de manganeso tenemos muchas y todas ellas infinitamente más accesibles que el dichoso zumo de noni: legumbres, aguacate, uva, chocolate, huevo, nueces, semillas, zarzamoras, piñas, espinacas y bastantes vegetales verdes, en general. ¿Os imagináis cuántos alimentos de esta breve relación podemos comprar con 5.000 pesetas, perdón, con 30 euros? Y, desde luego, ¡ojo al sistema de ventas elegido por algunas marcas! Tienen mucho que ver con el sistema de ventas multinivel, tan próximo al ilegal de las pirámides, que ofrecen sus buenos dineritos a cambio de convertirse en propulsores del producto. El problema es que son siempre dineros esperados con un si condicional tan fuerte que traen a la mente los de los “pájaros volando”.
Con referencia al artículo titulado “Zumo a 32 euros al litro” que apareció en OCU-Compra Maestra nº 372 (Julio-Agosto) quisiera manifestar la profunda decepción e indignación que me produjo leer las conclusiones que se sacan sobre un producto cuyo análisis es bastante más complejo de lo que trasciende a través de su artículo. Por razones que no vienen a colación, dispongo de un conocimiento de la Morinda Citrofolia y sus productos derivados lo bastante amplio como para afirmar que el autor del artículo ha consultado muy pocas fuentes, dándole, de esta manera, un enfoque muy poco científico y más propio de un panfleto sensacionalista.
A continuación, algunas de las afirmaciones que me han llamado la atención:
“De momento, no existe ningún indicio que respalde esos efectos saludables y solo es cuestión de tiempo que corra la misma suerte que el zumo de Xango en Italia, donde hubo una condena por publicidad engañosa.”
“(…) el zumo de noni aporta menos vitamina C y fibra que otros zumos de naranja (…)”
Para empezar, ¿cuántas marcas existen en el mercado que comercializen el zumo de Noni? Luego, ¿qué tienen en común y en qué se distinguen?; ¿qué estudio afirma que “no existe ningún indicio que respalde esos efectos saludables”? O dicho de otra manera, ¿en qué estudios se basan los comerciantes de Noni para ensalzar las propiedades de la fruta?
Lejos de ser un experto en química o toxicología y dejando de lado mi opinión personal sobre el asunto, me parece muy decepcionante que una revista de referencia como Compra Maestra haga una valoración tan audaz y tajante sin el debido rigor científico.
Jose María Múgica on said:
Estimado Robercik, siento no poder compartir las afirmaciones que haces. Las que se contienen en la breve nota sobre el zumo de noni están sobradamente comprobadas en la documentación oportuna. Y, en cualquier caso, si lees atentamente el contenido del comentario que hacemos podrás comprobar que la mayor crítica se dirige no solo hacia el precio (que también) sino hacia las alegaciones saludables que se hacen de su consumo que no están demostradas y que sólo pueden ser realizadas de un medicamento, no de un alimento. Y no olvides que el zumo noni, el registrado, lo está como alimento.
Con referencia al artículo titulado “Zumo a 32 euros al litro” que apareció en OCU-Compra Maestra nº 372 (Julio-Agosto) quisiera manifestar la profunda decepción e indignación que me produjo leer las conclusiones que se sacan sobre un producto cuyo análisis es bastante más complejo de lo que trasciende a través de su artículo. Por razones que no vienen a colación, dispongo de un conocimiento de la Morinda Citrofolia y sus productos derivados lo bastante amplio como para afirmar que el autor del artículo ha consultado muy pocas fuentes, dándole, de esta manera, un enfoque muy poco científico y más propio de un panfleto sensacionalista.
A continuación, algunas de las afirmaciones que me han llamado la atención:
“De momento, no existe ningún indicio que respalde esos efectos saludables y solo es cuestión de tiempo que corra la misma suerte que el zumo de Xango en Italia, donde hubo una condena por publicidad engañosa.”
“(…) el zumo de noni aporta menos vitamina C y fibra que otros zumos de naranja (…)”
Para empezar, ¿cuántas marcas existen en el mercado que comercializen el zumo de Noni? Luego, ¿qué tienen en común y en qué se distinguen?; ¿qué estudio afirma que “no existe ningún indicio que respalde esos efectos saludables”? O dicho de otra manera, ¿en qué estudios se basan los comerciantes de Noni para ensalzar las propiedades de la fruta?
Lejos de ser un experto en química o toxicología y dejando de lado mi opinión personal sobre el asunto, me parece muy decepcionante que una revista de referencia como Compra Maestra haga una valoración tan audaz y tajante sin el debido rigor científico.
Estimado Robercik, siento no poder compartir las afirmaciones que haces. Las que se contienen en la breve nota sobre el zumo de noni están sobradamente comprobadas en la documentación oportuna. Y, en cualquier caso, si lees atentamente el contenido del comentario que hacemos podrás comprobar que la mayor crítica se dirige no solo hacia el precio (que también) sino hacia las alegaciones saludables que se hacen de su consumo que no están demostradas y que sólo pueden ser realizadas de un medicamento, no de un alimento. Y no olvides que el zumo noni, el registrado, lo está como alimento.